Uno de ellos fue el famoso vol-au-vent belga, un plato que me sorprendió gratamente y que me pareció delicioso. Me gustó tanto que no podía dejar de compartirlo con vosotros.
Así que hoy me he animado a preparar mi propia versión de esta receta, con mucha ilusión y con el recuerdo de aquellos días en Bruselas.
Espero estar a la altura y, sobre todo, que os guste tanto como a mí. ¡Vamos a la cocina!
Ingredientes para preparar el caldo:
Medio pollo o unos 600 g de contramuslos de pollo.
1 puerro.
3 tallos de apio.
2 zanahorias.
2 cebollas.
Perejil.
Tomillo.
1 hoja de laurel.
Romero.
Unos granos de pimienta.
Preparación:
En una olla grande ponemos las verduras troceadas junto con las hierbas aromáticas y los granos de pimienta.
Añadimos el pollo y cubrimos todo con agua fría. Llevamos a ebullición suave y dejamos cocinar a fuego lento durante aproximadamente una hora, retirando la espuma que vaya apareciendo en la superficie.
Una vez listo, colamos el caldo y lo dejamos enfriar. Retiramos el pollo, lo desmenuzamos y reservamos la carne para preparar el relleno.
Ingredientes para el relleno:
La carne de pollo desmenuzada.
300 gr de carne picada de ternera y cerdo.
Pan rallado.
300 g de champiñones.
Sal y pimienta.
Mantequilla o aceite de oliva.
Preparación:
Comenzamos sazonando la carne picada con sal, pimienta y un poco de pan rallado.
Nos mojamos las manos un poco y vamos formando pequeñas albóndigas, procurando que sean todas más o menos del mismo tamaño.
Las cocemos en el caldo de pollo colado durante unos dos minutos, hasta que estén hechas, y las reservamos.
Mientras tanto, limpiamos los champiñones y los cortamos en láminas. Los salteamos en una sartén con un poco de mantequilla o, si lo preferimos, con aceite de oliva.
Reservamos todos los ingredientes para incorporarlos después a nuestra salsa.
Ingredientes para hacer la salsa:
65 g de mantequilla.
80 g de harina.
1 litro de caldo de pollo.
100 ml de nata.
Un chorrito de zumo de limón.
Sal y pimienta.
Preparación:
En una sartén grande derretimos la mantequilla o ponemos el aceite. Incorporamos la harina y removemos con unas varillas hasta conseguir una mezcla ligeramente dorada. Dejamos cocinar unos minutos para que la harina pierda el sabor a crudo.
A continuación, vamos añadiendo poco a poco el caldo de pollo colado, sin dejar de remover para evitar que se formen grumos.
Incorporamos la nata y dejamos cocinar unos minutos, hasta conseguir una salsa cremosa y con cuerpo.
Ahora llega el momento de añadir el pollo desmenuzado, las pequeñas albóndigas y los champiñones que teníamos reservados.
Mezclamos con cuidado y dejamos cocinar todo a fuego lento para que los ingredientes se impregnen bien de todos los sabores.
Por último, añadimos un chorrito de zumo de limón, sal y pimienta al gusto.
Y aquí viene mi pequeño toque personal: me gusta añadir un poco de queso mozzarella rallado por encima para darle todavía más cremosidad.
¡Ya tenemos nuestro relleno preparado!
Solo nos queda rellenar los volovan de hojaldre ( yo los compre ya preparados)con esta deliciosa mezcla y poner un poquito más de salsa por encima.
Mi pequeño consejo: reserva un poquito de caldo por si la salsa espesa demasiado al reposar. Así podrás dejarla con la textura cremosa perfecta antes de rellenar los hojaldres.¡Y listo! Ya tenemos nuestro vol-au-vent belga casero, un plato delicioso que nos transporta directamente a aquellos días de escapada por Bruselas.
Espero que os haya gustado esta receta y que os animéis a prepararla en casa. ¡Buen provecho!




